Martes, Mayo 17, 2016 / Destacada

El muleto salió de perdedor

Tras dos derrotas en fila, el equipo alternativo de Central rescató su primer punto tras igualar 1-1 frente a Quilmes en la despedida del Gigante por este semestre. Mauro Cetto y Andrada marcaron los goles del partido mientras que los juveniles Ezequiel Rodríguez y Félix Banega debutaron en la primera canalla

Perder no le gusta a nadie incluso cuando no trae consecuencias relevantes. Es que toda derrota debe doler, es saludable que cale hondo en el ánimo aún cuando en el caso de Central se hayan juntado las caídas cuando todos los focos están puestos en la Copa Libertadores mientras un equipo completamente alternativo cumple con los últimos partidos que marca el fixture del torneo local.

El muleto canalla demostró estar dos o tres escalones del once titular que por ejemplo piso bien fuerte en la serie de octavos de final de la Copa frente a Gremio y que le ganó a Atlético Nacional en la ida de cuartos, esperando el jueves poder conseguir el ansiado pasaporte a las semifinales. Por ello, cuestiones lógicas desde el funcionamiento le sucedieron en los tres partidos que disputó: Gimnasia, Arsenal y Quilmes.

Ahora bien, al margen de que el rendimiento no sea el ideal ante tanta diferencia con un equipo que sí lleva mucho más tiempo trabajado, lo que no podía volver a ausentarse como en Sarandí era la actitud y el compromiso. Eso regresó en el choque de este domingo ante el complicado Cervecero, cuyos jugadores en protesta por la extensa deuda prácticamente no entrenaron durante la semana ni concentraron.

Central intentó en primera instancia ser prolijo en el traslado de la pelota desde la misma salida del fondo, claro que a una marcha o dos menos de lo que lo podría hacer el habitual once titular, allí las cuestiones lógicas antes mencionadas. El déficit principal era el mismo de los cotejos anteriores el nulo peso en ofensivo por las características del improvisado centrodelantero utilizado: Ijiel Protti.

Más allá de que los de Eduardo Coudet monopolizaron la pelota durante aquel primer tiempo pero las ocasiones en las que llevaron peligro al arco defendido por Silvio Dulcich fueron demasiado esporádicas: una en los primeros minutos de partido tras una jugada individual de Jonás Aguirre, quien se cerró, rompió por el medio y sacó un remate rasante que el arquero envió al córner. Más tarde, luego de una maniobra colectiva bien elaborada, Protti cabeceó sin fuerza a las manos del uno cervecero un centro de Da Campo.

Por su parte, el Quilmes de Alfredo Grelak recién se animó a pasar la mitad de cancha a falta de diez minutos para el final de la primera mitad y eso le bastó para irse en ventaja. Primero avisó con un remate de Imperiale que se perdió a centímetros del palo izquierdo de García. A la siguiente, tras un saque desde el arco canalla, Braña le ganó la dividida a Colman y la pelota le quedó con campo a favor a Andrada quien se la llevó ante la pasividad de la pareja de centrales y remató con fuerza pero al cuerpo del Melli, quien esperó el disparo muy desarmado y vio como el balón se le escurría entre las piernas para el 1-0.

El complemento se desarrolló en un escenario bien claro: Central buscando el empate más como podía que como quería y el elenco visitante esperaba poder aprovechar algún contragolpe para sentenciar la historia. De hecho, lo pudo haber hecho cuando Pérez Godoy recibió casi en la puerta del arco con tiempo y espacio pero increíblemente definió por encima del travesaño cuando García estaba casi vencido.

Coudet fue moviendo el banco y lo que primero buscó fue más peso ofensivo con el juvenil Ezequiel Rodríguez, centrodelantero natural que ingresó por Joaquín Pereyra y así liberó a Protti de una tediosa función que por más esfuerzo que le imprima no logra cumplir. Más adelante Maximiliano Lovera reemplazó a Da Campo y el juvenil que apenas disputaba su segundo encuentro en primera empezó a hacer de las suyas por derecha a puro atrevimiento.

Los del Chacho fueron contra el arco de Dulcich con bastante de ese ingrediente que suele llamarse vergúenza deportiva o porqué no amor propio. No le sobraron ideas pero sí muchas ganas de al menos no irse nuevamente con las manos vacías. Para el cuarto de hora final, otro debut: Félix Banega saltó a la cancha por Villagra y como los otros dos juveniles que vieron acción demostró interesantes cualidades a futuro, fundamentalmente con la pelota en su botín diestro.

Cuando parecía que, pese al esfuerzo de varios de los pibes que terminaron en cancha y tras una clarísima que tuvo Lovera con el arco desguarnecido pero cuyo remate rebotó en la humanidad de Malrechauffe, llegó una cabeza salvadora para cuanto menos rescatar un punto. Tras un tiro de esquina, Aguirre capturó el despeje, enganchó para su pierna menos hábil, la derecha, y envió un centro que encontró libre de marcas a Cetto quien cabeceó sin demasiada potencia pero con mucha dirección para que Dulcich nada pudiese hacer.

Ya en tiempo adicionado, el local tuvo una más en los pies de Rodríguez, quien con un interesante movimiento giró y de zurda sacó un disparo que bien pudo haberle hecho caricias al palo derecho del arquero de Quilmes. En definitiva, el empate fue al menos un premio por el hecho de no claudicar en la búsqueda del arco rival y que sirve para salir de perdedor tras dos derrotas seguidas.

La operación fue todo un éxito

En la mañana de este lunes en el sanatorio Mapaci, Javier Pinola fue intervenido quirúrgicamente por la fractura cerrada de tibia derecha que sufrió el jueves frente a Atlético Nacional. La operación fue llevada a cabo de forma exitosa por el Dr. Gustavo Pintón.

El futbolista permanecerá algunos días más internado y a partir de ahora tendrá un tiempo estimativo de entre cuatro a seis meses de recuperación.

El uno x uno del Canaya

  • Manuel García (4): en la única jugada donde se lo exigió realmente en el partido, no respondió bien. El remate de Andrada le pasó entre las piernas para el gol de Quilmes que abrió el marcador.
  • Paulo Ferrari (4,5): discreta actuación, por momentos padeció la velocidad de Brian Mansilla, mientras que en ataque tuvo nulo aporte.
  • Maximiliano González (5,5): responsabilidad compartida menor pero compartida con Cetto en el gol de Quilmes. De todos modos, completó una correcta actuación en un puesto que no es habitual para él.
  • Mauro Cetto (4): tuvo la mayor responsabilidad en el gol de Quilmes, quedó a destiempo en la jugada y siempre corrió de atrás a Andrada. Se lo notó falto de ritmo y lo padeció todo el partido. Su tanto para el empate es apenas una arista positiva desde lo personal.
  • Cristian Villagra (4): sigue pidiendo a gritos una pretemporada para recobrar su mejor forma física. En ataque prácticamente no pesó salvo un remate con comba que se fue desviado sobre el segundo palo.
  • Hernán Da Campo (4): estuvo impreciso y acelerado, terminó en varias ocasiones chocando, muy falto de claridad.
  • Gastón Gil Romero (5,5): siempre le dio buen trato a la pelota, por momentos padeció quedar muy expuesto en la marca al estar sin demasiada colaboración en el mediocampo.
  • Gustavo Colman (4): más de lo mismo, con la pelota en los pies alternó buenas y malas decisiones pero en ningún momento fue determinante en el juego.
  • Jonás Aguirre (5,5): de lo más destacado por ganas, actitud y despliegue. Siempre intentó generar riesgo por su sector en el mano a mano. Envió un centro perfecto para el gol de Cetto.
  • Joaquín Pereyra (5): mostró interesantes cualidades para el armado de juego, aunque quedó en insinuaciones, algo lógico al ser su primer encuentro como titular.
  • Ijiel Protti (4,5): nuevamente dejó en claro que le cuesta mucho por características ser la referencia de área. Con el ingreso de Rodríguez se corrió al sector derecho, participando más y mejor del juego.

Los que ingresaron desde el banco de suplentes:

  • Ezequiel Rodríguez (5): fue su debut oficial en Central. Mostró potencia física y buenos movimientos dentro del área como también a la hora de recostarse sobre algún costado. A futuro, interesante.
  • Maximiliano Lovera (5,5): destacado ingreso, se propuso a encarar y lastimar por derecha como los extremos que ya no abundan. Hasta casi marca el suyo pero su remate rebotó en el cuerpo de Malrechauffe.
  • Félix Banega (5): otro que debutó y dejó buenas sensaciones. Pidió la pelota, se acercó para asociarse en el armado de juego y demostró una interesante técnica.

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